Análisis 04/04/2017 por Roxas

Review – Yooka Laylee

Siempre considero que un factor determinante al leer una review, es tener en cuenta la experiencia del crítico a la hora de hacer su trabajo (al fin de cuentas, la review es una opinión nada más). Con ese fin quería contarles que yo, un hijo de principios de los 90s crecí con juegos de plataformas como Banjo Kazooie entre otros clásicos. Por lo que podría decirse que tengo cierta nostalgia por aquel género que parece medio perdido en un mar de shooters y RPGs gigantescos.

Para salvar el día llega Yooka Laylee, de la mano de Playtonic Studios (un estudio “joven” formado por ex empleados de Rare, creadores de Banjo Kazooie y Conker’s Bad Fur Day, entre otros). Si bien este es su primer juego como empresa, los devs tienen muchísima experiencia en este tipo de juegos. Pero, ¿Es suficiente eso?

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Veamos al juego en sí. Yooka Laylee es un juego de plataformas muy al estilo de los mismos clásicos anteriormente mencionados. Esto termina siendo algo bueno y algo malo ya que el juego acarrea ciertos “problemas” que estuvieron presentes en aquella época y hoy en día no serán tan aceptables para un público que no lo mire a través de la nostalgia.

En el juego controlamos al dúo dinámico de Yooka (la lagartija verde que controlamos) y Laylee (la murciélago violeta que nos acompaña siempre). Nuestros héroes viven una vida tranquila cuando el malvado Capital B y su asistente el Doctor Quack, utilizando un nuevo y nefasto invento, les roban un libro preciado y mágico. Su meta será recuperar dicho libro y las páginas que se rasgaron cuando desapareció.

La historia no es lo más importante acá, obviamente, pero se sostiene por un guion que sabe ser gracioso y que constantemente homenajea al género. El humor es 100% el humor clásico de Rare, por lo que si no te gustó en aquella época tampoco te gustará ahora, pero si nunca lo experimentaste es un lindo humor inofensivo que hace muy entrañables la lista larga de personajes que conoceremos a lo largo de nuestra aventura.

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El elenco diverso está formado por muchos seres coloridos, desde Trowzer (una serpiente vendedora con pantalón y celular) hasta Kartos, un carrito minero que habla y muchos otros que no revelaré. Sus interacciones con nuestros héroes hacen más entretenida la experiencia.

Si bien el guion es muy bueno, un aspecto que quizás moleste a algunos es que las “voces” son realmente clips muy pequeños reproducidos hasta el hartazgo. Si, esto era igual en Banjo y se puede considerar un homenaje, pero algunas voces para ciertos protagonistas no hubiesen estado de más.

El apartado visual es muy bueno (especialmente teniendo en cuenta que es un juego hecho en Unity por un pequeño grupo de personas, más allá de su experiencia), los mundos son muy coloridos y distintos entre sí, los personajes y enemigos tienen un diseño muy propio de Rare, y los protagonistas emanan personalidad en todas sus animaciones.

La música merece un aplauso por sí sola, Grant Kirkhope regresa al frente con más melodías (que nos recuerdan a Banjo en más de una oportunidad). Me encantó que la música cambie dinámicamente según ciertas acciones, como por ejemplo sumergirse en el agua.

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El último (y quizás el más importante) aspecto a tener en cuenta es la jugabilidad.

Yooka Layle continúa la idea de los juegos clásicos de Rare, es decir, iremos a distintos mundos a buscar las páginas perdidas del libro llamadas pagies. Para entrar a cada mundo deberemos pagar una suma pequeña de pagies y dentro de ellos es donde el juego brilla. El control es muy bueno, controlar a nuestros héroes es fluido y rápido, ya sea en saltos o en combate el juego no se vuelve frustrante. Gracias a Trowzer, nuestro amistoso vendedor, podremos comprar más movimientos como un sonar o la posibilidad de lanzar fuego desde nuestras bocas, entre otros que se irán desbloqueando en cada nivel.

Las Pagies que necesitamos están distribuidas en los mundos y para obtenerlas deberemos resolver puzzles o ayudar a algunos de los personajes secundarios que mencioné antes, lo que garantiza que no haremos lo mismo por mucho tiempo. Aun cuando nos cansemos se puede pagar para “agrandar” cada nivel, sumando más terrenos y más Pagies para coleccionar. A esto hay que sumarle el hecho de que ciertos poderes que compremos nos permitirán llegar a áreas que antes no pudiésemos visitar, lo que nos incentiva a rejugar los niveles para descubrir todos sus secretos.

Como no podría ser de otra forma, cada libro tiene su jefe final, que en mayor o menor medida cumplen su cometido, pero algunos son más olvidables que otros.

Cabe destacar que, lejos de haberlo terminado al 100%, el juego me duró más de 20 horas para llegar al final, y aún me faltan muchas Pagies y otros coleccionables que pretendo seguir buscando.

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En resumen, Yooka Laylee es un excelente juego, pero sus errores vienen por el mismo lado de sus mayores virtudes: aspira demasiado a ser un juego de los 90s. Con esto tenemos ciertos inconvenientes que pueden ser excusados con la nostalgia (como el dialogo no hablado) y ciertos otros que no (la cámara a veces puede ser problemática). Pero si lo que buscas es un excelente recordatorio de por qué este género es tan bueno, no busques más, Playtonic ha sido exitosa en su misión.

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